Martín Llaryora propone medir el centrismo en las urnas
Si la experiencia santafesina sale bien, la próxima parada sería en octubre. En Hacemos creen que está el camino aceitado para repetir la experiencia con el radical de Evolución. “Hacemos Unidos o Unidos Hacemos”, arriesgan nombres que imprimirían en la boleta única nacional.
Se imaginan nombres que traerán ruido. En el Panal cederían un lugar expectable al presidente de la UCR de Córdoba, Marcos Ferrer. El intendente de Río Tercero integra el núcleo interno Evolución y reporta directamente a Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti. La dupla, como se sabe, tiene buen diálogo con Schiaretti y un trato para octubre es una opción que está sobre la mesa.
Ferrer es un intendente dialoguista, que decidió referirse a Llaryora como “un amigo” en medio de la batalla que el diputado Rodrigo de Loredo libró para conseguir un alivio en el régimen impositivo provincial.
Los cruces en las listas de Córdoba y Santa Fe
Ferrer no estaba de acuerdo con su otro amigo, el jefe del bloque boinablanca en Diputados, sobre la tenacidad del reclamo. Efectivamente, la campaña que montó en las redes sociales y en la Legislatura le arrebataron un par de puntos de imagen positiva y aprobación de la gestión a Llaryora, como contó Letra P en una encuesta exclusiva.
Sin embargo, Ferrer sigue sosteniendo que De Loredo debe ser el candidato a la gobernación y que el partido debe recuperarse para ser opción de poder. Un ensamble temprano con el cordobesismo no contribuiría, pero el intendente reporta directamente a los jefes de Evolución.
En Hacemos piensan en Claudia Giaccone para esa lista hipotética. Se trata de la armadora de Schiaretti en Santa Fe y coordinadora de la Región Centro de esa provincia, de diálogo permanente con su par Carlos Massei.
Si este escenario se consumara, la lógica de la construcción de la lista de Llaryora para la cámara baja daría un vuelco de 180°. Schiaretti no juega y el gobernador piensa en una cabeza peronista que surgirá de la Legislatura provincial o de su gabinete de gobierno.
La Región Centro, zona de precalentamiento
Como las cabezas de las potenciales alianzas tienen que probarse en sus territorios en las elecciones locales, la Región Centro asoma como una buena herramienta de precalentamiento.
Llaryora está preparando con Massei, su coordinador en la zona núcleo, un evento grande con los tres gobernadores. Mientras el agua corre, el objetivo es construir un modelo refractario al de Milei.
El desarrollo de infraestructura pública será la gran apuesta. Los tres gobernadores firmaron un convenio para ejecutar 50 obras en las tres provincias. Algunas, de manera conjunta; otras, en forma particular.
El objetivo es pechar en bloque para obtener financiamiento nacional o internacional y conseguir los avales libertarios necesarios. La línea será crítica, pero no tanto. Cada gobernador tiene sus velocidades para manejar su vínculo con Milei y sus estrategias específicas, como cuenta Pablo Fornero en su columna de este domingo.
La lista de obras se confeccionó atendiendo a los criterios de sinergia, desarrollo y potenciamiento productivo. Los desarrollos de interés común son la Ruta Nacional N° 19, anunciado recientemente por Llaryora; la construcción y optimización de vías férreas en el tramo del ferrocarril que conecta la ciudad de Córdoba con el Puerto de Santa Fe para asegurar mayor eficiencia en el transporte de carga y el desarrollo de un puerto seco en la capital cordobesa para eficientizar el flujo operativo de comercio exterior a partir de una plazoleta de intercambio de contenedores.
El Grupo de los Tres busca demostrar con hechos que hay otro modelo de gestión posible. La caída de Milei en las encuestas y la estabilidad que tienen la mayoría -Pullaro quedó segundo en la tabla de gobernadores mejor posicionados que elabora mensualmente Cristian Butié y Llaryora, octavo- muestran cierto margen. El eje discursivo de la Región Centro está sólido. Ahora, es cuestión de ver si dan el próximo paso.